miércoles, 12 de noviembre de 2014

REVISANDO EL CINE DE DAVID FINCHER: EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON (2008) - Fernanda Bargach-Mitre





David Fincher, director de películas emblemáticas como Seven, El Club de la Pelea o Zodíaco, abandona su cine oscuro para traernos una historia que ahonda en el significado de la vida y la muerte, a través de la extraña existencia de Benjamin Button: un hombre que nace en cuerpo de anciano y en vez de envejecer rejuvenece con el paso del tiempo. 

Sin duda un premisa interesante, que parte del cuento de Scott Fitzgerald, en el cual se basó el guión del film y que con una realización deslumbrante, y un reparto sólido, se convierte en una película de cita obligada para los hambrientos de propuestas diferentes. 




Fincher, nacido en Denver (Usa), comenzó a hacer películas a la temprana edad de ocho años con su cámara de 8 mm. Se salto la escuela de cine y empezó a trabajar cargando cámaras y haciendo trabajos manuales para una compañía importante y participo de films como ‘El Retorno del Jedi’ o ‘Indiana Jones y el templo maldito’. En 1985 comenzó su carrera en los video clips con el documental musical ‘The Beat of the Live Drum’ (1985) sobre el músico Rick Springfield. El reconocimiento le llegó rápido y dirigió videos para bandas como Rollings Stones, Aeromith, Madonna, entre otros. 




En 1986 fundó la productora Propaganda films que también incursionó en publicidad haciendo comerciales para Revlon. Nike, Pepsi, etc. 




En el año 1992 empezó su carrera en el cine con una cinta por encargo ’Alien 3’, que figura como una de las películas con más alto presupuesto para un director debutante, aunque fue un fracaso de taquilla y tuvo mala crítica. 





En 1995 sorprendió a todos con ‘Seven’, un ejemplo del mejor cine negro, un thriller psicológico que marco una pauta tal que le siguieron innumerables films sobre asesinos metódicos que nunca alcanzaron la calidad de la película original: con una narrativa potente y visualmente fascinante. 

 En 1997 realizo ‘The Game’, un film muy bueno, lleno de tensión y paranoia pero que no fue causo grandes revuelos. 





En 1999 se desquitó con la excelente cinta ‘El Club de la lucha’, que en el momento de su estreno causó gran polémica y con los años se ha convertido en una película de culto. Repleta de vericuetos mentales para componer un rompecabezas maravilloso, encierra así mismo una crítica a la socieda

d de consumo y de cómo el vacío de esta puede llevarnos a los más peligrosos extremos. A este film le siguió en el 2002, ‘La habitación del Pánico’, sin duda una cinta interesante, pero no tan contundente como sus anteriores creaciones. 

En el 2007 nos entregó ‘Zodíaco’, de excelente factura en unos de los mejores ejemplos del buen cine negro, apoyado en una historia real, lo que le proporciona aún más fuerza. 

Luego de Bejamin Button nos entregó las contundentes: The social network (2010)
The Girl with the Dragon Tattoo (2011) y Gone Girl (2014)






El cine de este director por lo general está cargado de tensión psicológica, pesadillas, demonios, en suma los miedos más profundos. En esta obra, si bien indaga en el significado de la existencia, lo hace desde un lugar menos denso pero sin duda original y extraño, logrando una historia fuerte, con una ambientación que deleita, un maquillaje soberbio, que parece un ensayo cinematográfico sobre el significado de la vida y la muerte. 




El curioso caso de Benjamin Button, es fundamente una historia de amor, llena de descubrimiento y desencuentro. Sin embargo detrás del apasionado romance yacen preguntas y reflexiones sobre el sentido de la vida, la capacidad de aceptarla y vivirla a plenitud, entender que no se puede medir y que solo tenemos momentos de felicidad que hay que aprovechar y atesorar en la memoria porque a la larga son estos momentos los que definen lo que somos. 




La historia se centra en la agonizante Daysy, una anciana en un hospital, con la única compañía de su hija. Daisy decide repasar el diario de Benjamin Button, un hombre nacido en extrañas circunstancias, que en contra de los dictámenes de la naturaleza, nació con el aspecto físico de un anciano y a lo largo de su vida fue rejuveneciendo progresivamente. 

Para Benjamin su rareza no fue obstáculo para correr grandes aventuras, visitar lugares de todo el mundo y conocer al amor de su vida, una bailarina que es la anciana que yace en su lecho de muerte y que decide revelarle a su hija la historia de su verdadero amor. 




Cuando conoce a Daysy, Benjamín aparenta 80 años y ella solo 6. Sin embargo ambos están empezando a vivir, a través de patrones opuestos en el tiempo, una era de descubrimiento de la vida. Los inocentes ojos de la niña son capaces de ver a su par detrás del aspecto envejecido y decrepito del cuerpo de Benjamin. 




El tiempo pasa y llega el punto exacto donde sus líneas temporales coinciden y en ese reencuentro se desata el más apasionado romance. Se trata de un amor muy intenso debido a su fragilidad, es inevitable que ambos sigan sus procesos vitales y estos son antagónicos: ella envejecerá y el se convertirá en un niño. Es un amor lleno de nostalgia y la necesidad de vivir con total plenitud cada momento. 




Con una dirección impecable, Fincher, un director amado por los cinéfilos, nos entrega este film, que revela un maravillosa dirección de actores, una ambientación de época espectacular, una fotografía y un montaje resaltantes, con el estilo propio y la firma de este creativo siempre innovando e impactado al espectador con su controversial cine del que han brotado joyas cinematográficas inolvidables. 




El film es visualmente estremecedor, sin embargo el ritmo narrativo es algo lento, haciendo que las dos horas y media de duración se sientan algo excesivas. Las actuaciones son soberbias pero no se percibe mucha química entre sus protagonistas, ese halo mágico que a veces se da entre los actores y a veces no, lo que le resta fuerza a la historia. Sin embargo estamos frente a un film muy emotivo y bien realizado.

TRAILER




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