viernes, 24 de octubre de 2014

REPASANDO EL CINE DE TIM BURTON : CHARLIE AND THE CHOCOLATE FACTORY (2005) - Fernanda Bargach-Mitre





Al entrar al mundo de Tim Burton las palabras claves son imaginación , excentricidad y algo de oscuridad. Este director de corte surrealista ha recreado múltiples ambientes en sus películas, mundos extraños pero siempre estéticamente coherentes. 



Es de destacar que su afición por lo absurdo y sorprendente lo lleva a recrear escenarios fantásticos que se cuelan en nuestra memoria. Recordemos que hablamos del creador de películas que suelen girar alrededor de bizarros personajes como Betlejuice, Edward Scissorhands, El jinete sin cabeza, etc , que suelen trasportarnos a esferas conceptuales desbordadas de ingenio y sátira como en Big Fish, Ed Wood y hasta El Planeta de los Simios con su irónico final. 



Este director le pone su sello personal a todo lo que hace y Charlie y la fábrica de Chocolate no es la excepción. La película versa sobre el excéntrico chocolatero Willy Wonka (Johnny Depp) y Charlie (Freddie Highmore), un niño de buen corazón que procede de una familia pobre que vive a la sombra de la extraordinaria fábrica de Wonka. 

Aislado desde hace tiempo de la sociedad, Wonka lanza un concurso a nivel mundial para elegir un heredero para su imperio de golosinas. Cinco niños afortunados, entre los que se encuentra Charlie, obtienen Billetes de Oro de las tabletas de chocolate y ganan un viaje organizado a la legendaria fábrica que ningún extraño ha visto desde hace 15 años. 



La fábrica es un misterio para toda la ciudad, ya que nadie entra ni sale de ella en todo el día y sin embargo produce millones de golosinas distribuidas a nivel mundial. Una vez que los cinco pequeños y sus acompañantes adultos conocen a Wonka, quedan impactados por este personaje caricaturesco, al que Johnny Depp le saca el jugo, con una actuación muy pulida aunque algo maniqueísta (por este performance ha recibido fabulosas y horribles críticas a la vez). 

Wonka es un lunático que no ama en absoluto a los niños, de aspecto algo amenazante, una especie de payaso freak, que esta dispuesto a hacer pasar a los muchachos por varias pruebas antes de elegir al futuro encargado de su amada empresa. 



Cuando los visitantes entran a la fábrica, nosotros, los espectadores, entramos con ellos en un mundo surrealista, con enormes piscinas de chocolate, ardillas que trabajan de a miles pelando avellanas o los increíbles Oompa-Loompas, que se roban el show con sus interpretaciones musicales. Esta suerte de ejército simpático de Wonka tienen el tamaño de una mano y todos poseen la cara del actor Deep Roy, quien se luce en este rol. 

Este es un film tanto para adultos como para niños, que ofrece un humor oscuro pero sorprendente, situaciones inverosímiles pero fascinantes y una producción sumamente cuidada en todos sus detalles estéticos y narrativos. 



Detrás de la excentricidad de las situaciones y los personajes hay una profunda historia del amor de un niño por su familia, un mensaje humanitario, simple pero conmovedor. Y vaya que vale la pena emprender este viaje por la fábrica de Wonka, un mundo alucinante, explotado en color, lleno de seres extraños y raras maquinarias que nos atrapa de principio a fin. 



Tim Burton hace de las suyas y como siempre nos entrega una obra de calidad que exuda ingenio y fantasía, que con una banda sonora imponente compuesta por Danny Elfman, se convierte en otro film de culto de este excéntrico director que sabe dejar su huella indeleble en todo lo que hace con su indiscutible cine de firma.

ESCENA LA CANCIÓN DE VIOLETA CON LOS OOMPA-LOOMPAS



TRAILER


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