sábado, 4 de octubre de 2014

OPERAS PRIMAS: HARD CANDY (2005) - AL LÍMITE DE LA TENSIÓN - Fernanda Bargach-Mitre





Esta cinta le hiela la sangre a cualquier espectador y tan solo cuenta con dos personajes y está casi enteramente rodada en espacios cerrados. Parte de la historia de una adolescente de 14 años que conoce a un treintón por Internet con quien decide citarse en un bar, donde hace poco desapareció otra joven.



Al principio creemos con certeza que la chica llamada Hayley (genialmente interpretada por Ellen Page) es víctima de Jeff ( Patrick Wilson) : un fotógrafo seductor experimentado quien la invita a una sesión fotográfica en su apartamento. Sin embargo en esta cinta nada es lo que parece y de pronto la inocente púber, droga disimuladamente a Jeff y este termina atado a una silla.
Hayley lo acusa de pedrastra y decide darle una lección, Jeff niega en todo momento ser culpable ¿Quién es la víctima y quien el victimario? La línea es muy delgada y hay que ver el film para sacar las propias conclusiones.



Lo cierto es que ambos personajes son oscuros y la tensión que se desarrolla entre ellos es cruel: este es un film que se sufre y que difícilmente se olvida. Eso no quiere decir que sea trascendente en su contenido. Sin duda demuestra una excelente factura, resaltante trabajo de dirección, interesante fotografía, actuaciones desgarradoras y un muy bien hilado guión que deja espacio para la revelación con cuenta gotas lo que agrega aún más tensión dramática.
Está evidentemente en contra de los pederastas y trata un tema actual: el peligro de las citas por internet con extraños que pueden ser sicópatas, una realidad bien norteamericana, pero no profundiza en la temática y su respuesta es la violencia por la violencia, en una especie de alegoría a la venganza. La imagen del póster nos muestra a una chica de espaldas con su suéter con gorrito rojo parada en el centro de una trampa con dientes de lobo, solo que esta caperucita es más bien el señuelo para estrangular al fiero animal. La diferencia es que en este cuento es que la moraleja es algo más perturbadora.





Una película para los que disfrutan sufrir en la butaca, una tensión tan intensa que por momentos anhelamos que llegue el final.
Su director, David Slade, demuestra que sabe lo que hace, con planos medios y juego con fondos de colores que hacen que aunque estemos siempre entre cuatro paredes exista dinamismo en la narrativa, usa algunos efectos como cámaras lentas y rápidas, vibraciones, blurs, que algunos han tildado de "viodeocliperos", ámbito del que procede Slade. Sin embargo son usados con asertividad en los momentos precisos.

TRAILER EN INGLÉS:




TRAILER EN ESPAÑOL:


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