sábado, 17 de septiembre de 2011

PELÍCULAS INDEPENDIENTES: BUFALLO 66 - Fernanda Bargach-Mitre



Bufallo 66 (1998) fue la ópera prima de Vincent Gallo, que ejerció de director, guionista, actor y músico. Esta película independiente fue ampliamente aclamada, recibiendo múltiples nominaciones a premios Indies y se convirtió en un film de culto y un mítico retrato de la subcultura de los 90`s.
Vincent Gallo ya había sido actor en varias películas independientes, pero fue hasta que escribió esta historia semi autobiográfica, decidiendo dirigirla, actuarla y musicalizarla, que fue reconocido mundialmente como un creador integral.
Filmada en invierno, en los alrededores de Bufallo, New York, el personaje de Gallo, Billy Brown, sale de la cárcel después de declararse culpable por un crimen que no cometió tras una apuesta poco acertada. Sus padres piensan que trabaja para el gobierno y que está felizmente casado. El semi trastornado Billy decide secuestrar a la joven Layla (Christina Ricci), para hacerla pasar por su esposa ante sus excéntricos progenitores.





El realizador logra un personaje auténtico, de enorme fuerza emocional, que genera ternura a pesar de su comportamiento errático y grosero. A partir del secuestro, la historia transcurre lentamente, mostrándonos la locura de Billy y cómo evoluciona su relación con su supuesta esposa. Sin saber nada el uno del otro, rumbo a la casa de los padres, la hermosa se enamora del monstruo, en un una historia de amor ubicada dentro de un realismo rudo y mágico.

Magnífico resulta el momento cuando finalmente la pareja se encuentra con los padres de Billy, unos brillantes secundarios como Ben Gazzara y Anjelica Huston, que resultan ser unos extravagantes personajes. Hay una escena en la mesa, rodada con diferentes puntos de cámara, pasando de una subjetiva a otra, jugando con el espacio de manera ingeniosa. Algunos críticos dicen que su propuesta estética y cinematográfica resulta artificialista , así como la iluminación y los decorados, a mi criterio tanto la puesta visual como el manejo de cámara es sumamente innovador y fascinante.




En definitiva se trata de una película que puede generar rechazo u amor incondicional, es totalmente experimental, por momentos parecen cortos engranados, Gallo juega con la cámara a su antojo, y logra una narrativa distinta, a veces muy acertada y en otros casos errática.

Todos los personajes, son seres fuera del sistema, la antítesis del sueño americano “caricaturas desfiguradas de seres humanos”.
El film mezcla el drama extremo con dosis justas de humor, pero es de ritmo pausado, lo que puede generar pesadez en el espectador.
La locura de Billy, los personajes destinados a la nada, seres sin rumbo, exiliados de un sistema de falsas apariencias, una chica cuyo pasado es una elipsis, grotescos reflejos del White trash norteamericano, la vacuidad del sueño americano y aquellos que quedan renegados y perdidos componen un film que es un verdadero retrato de la subcultura o del submundo de finales de los noventas, siendo a la vez una pieza que a través de la experimentación y el riesgo, se ha convertido en vista obligada del cine independiente de vanguardia.
Imperdible!

Vincent Gallo






Vicente Vito Gallo, Jr. (nacido el 11 de abril 1961) es un actor estadounidense, director, músico y pintor. A pesar de que ha tenido papeles en películas de la época, como Goodfellas, Arizona Dream, The Funeral y Palookaville, está más asociado con las películas independientes, incluyendo Buffalo '66, que escribió, dirigió, anotó y protagonizó y The Brown Bunny, que también escribió, dirigió, produjo, protagonizó y fotografiado. A finales de 1970 y principios de 1980, Gallo fue un pintor en la escena artística de la ciudad de Nueva York que muestra con el marchante de arte famosa Annina Nosei, realizado en un dúo de rap y fue parte del primer hip-hop emisión de televisión Graffiti Rock. Es conocido por su versatilidad y estilo directo y sarcástico.

TRAILER BUFFALO 66:



na


MAGNÍFICA ESCENA: MOONCHILD


jueves, 8 de septiembre de 2011

TETRO: COPPOLA SE REINVENTA - Fernanda Bargach-Mitre




Tetro (2009) es la última película del afamado director Francis Ford Coppola, que muy alejado de los grandes estudios, retoma el tema de la familia, recurrente en sus films, pero de una manera íntima, lírica y operática. Hermosamente fotografiada en blanco y negro y ubicada en las callejuelas de Buenos Aires , la cinta posee un fuerte contenido dramático que durante dos horas nos lleva por un viaje de intrincadas relaciones humanas y secretos familiares.
Director de una de las mejores trilogías del cine y de grandes obras maestras que quedarán para la historia, la crítica no ha sido muy amable con la cinta, acusándola de pretenciosa y poco trabajada. Inclusive se ha dicho que Coppola esta en decadencia y que ya no posee el talento que una vez lo caracterizó. Otros han comentado que si Tetro fuera la obra de un principiante sería llamativa pero que no está a la altura de un realizador de su talla.

Difiero significativamente de estas opiniones negativas. Desde su debut con “Dementia 13” donde por primera vez aparece la relación entre hermanos en una puesta con reminiscencias hitchcocknianas, el tema de la problemática familiar ha sido una constante. 
En esta oportunidad Coppola, no se compromete con nadie y realiza una obra interesante, donde retoma la escritura estando a cargo del guión, en una historia que parte de su mundo interior en búsqueda de los significados de las relaciones. Así como evoluciona la vida. los seres humanos vamos cambiando y lo mismo sucede con los artistas, porque es innegable que Coppola es un artista de la imagen, que se atreve, en Tetro, a probar algo distinto.


La trama se basa en la historia de Bennie Tetrocini que vuelve a Buenos Aires en búsqueda de su hermano que se marchó hace 10 años. Tanto él como su familia, emigrantes italianos en Argentina, se habían mudado a Nueva York debido a la exitosa carrera del padre, un renombrado director de orquesta. Bernni un joven en busca de su pasado, de su historia, recuerda a su hermano Angelo como un gran poeta, brillante y maravilloso.
Cuando finalmente lo encuentra, su nombre ha cambiado a Tetro, un ser oscuro y esquivo. El ídolo de su infancia, se ha transformado en un ser distante y decepcionado, que no quiere saber nada de su familia, ni del pasado y que ha dejado de escribir.
A través del personaje de Maribel Verdú, como pareja de Tetro, se van revelando algunas pistas referidas al personaje y parte de su pasado. Esto ayudado por interesantes flash backs en color en diferente formato, van componiendo la historia de la familia.

En cuanto al uso del recurso de mostrar el pasado en color y el presente en blanco y negro, se ha dicho que es meramente caprichoso. A mi criterio esto encaja en la narrativa, el hoy es el enigma, lleno de densos secretos, un ambiente opresivo, plagado de incógnitas, lo que encaja perfectamente con la falta de color. Los Flash Backs del pasado son la luz que nos va develando las respuestas, la verdad que se asoma en pleno colorido. 
Tetro ha dejado de escribir, pero todas sus notas guardadas son encontradas por Bernni, quien a través de estas va reconstruyendo su vida. Sin embargo no hay final en la obra, y esa es precisamente la incógnita que se irá revelando en la trama en un lento devenir de los acontecimientos.

Vicent Gallo, en su rol de tetro resulta asfixiante, con su fuerte presencia tanto física como dramática, desde sus silencios hasta su profunda mirada. Ese es el objetivo y está logrado. Resalta el joven Bennie" Tetrocini (Alden Ehrenreich) muy correcto en su papel y la aparición de ciertos personajes especiales como la española Carmen Maura en una caracterización sugerida de la mítica escritora Victoria Ocampo. Otros actores argentinos a resaltar son Rodrigo de la Serna y Leticia Brédice, y la participación especial del célebre actor austríaco Klaus Maria Brandauer como "Carlo Tetrocini", el padre y director de orquesta. Vale acotar que los actores argentinos fueron muy poco aprovechados y por momentos tienen rasgos caricaturescos.


En suma Coppola, logra una obra basada en una historia ficticia con tintes autobiográficos dentro de un marco surreal, ya sea mediante simbolismos visuales, la ópera y la danza , logrando una pieza visualmente ambivalente pero sumamente rica en sugestiones.
Entre esas calles viejas del barrio de “la Boca” en Buenos Aires, el director nos trae una historia personal y artística. Fotografiada estupendamente por Mihai Malaimare Jr.,
Tetro es el retorno de otro Coppola, uno que después de estar consagrado, se atreve a seguir experimentando sabiendo que eso tiene un costo. El realizador que ya no tiene nada que perder, se atreve a desafiarnos con algo distinto y aplaudo su logro de un film profundo e intimista y sumamente atractivo para el ojo ávido de interesantes propuestas.
Imperdible!!!