lunes, 13 de septiembre de 2010

JOYAS DE LOS NOVENTAS (2DA PARTE) -Fernanda Bargach-Mitre

 
 


 
En esta ocasión he elegido films oscuros  y algunos francamente violentos como el debut de Quentin Tarantino en 1992 con Reservoir Dogs, otro satírico y crudo como Fargo (1996) de los hermanos Coen, American Beauty (1999) un acida critica a la sociedad norteamericana, opera prima de Sam Mendes, The Silence of the Lambs (1991) de Jonathan Demme, que nos presenta la crueldad y el ingenio de un asesino inolvidable como Hannibal Lecter y para cerrar un película en la que la actuación de Al Pacino como Satanás se convirtió en una representación de culto en Devil´s Advocate (1997).
 
 
 
 
Reservoir Dogs (1992):
 
Esta opera prima de Tarantino, fue y sigue siendo un homenaje al cine negro de la clase b. Cargada de violencia, tanto verbal como física, el film nos introduce en la vida de unos delincuentes que no se conocen entre sí y son reunidos para ejecutar un robo de diamantes. El atracó sale mal y entre los pequeños gansters hay un policía trabajando encubierto. Se trata de una cinta cargada de intensidad, crudeza y dramatismo pero con un toque de sentido del humor genialmente utilizado. Sin duda este film enmarca un estilo visual que ha caracterizado al emblemático  director en toda su carrera. Con un reparto de lujo: Harvey Keitel, Tim Roth, Michael Madsen, Quentin Tarantino, Steve Buscemi, Chris Penn y Edward Bunker esta película de diálogos brillantes, ingeniosos tiene a la vez un potente ritmo narrativo que utiliza flash backs y saltos temporales sin perder nunca la emoción. La banda sonora es memorable, los personajes bien delineados y el alto contenido violento no es gratuito, está al servicio de la historia de ladrones que se cuenta. Este film posee una fuerza casi brutal, impacta, absorbe y logra sacar la sonrisa cómplice del espectador aun en una historia tan negra en base a conversaciones memorables. Es una cinta es muy polémica y tiene seguidores y detractores por igual. Hay quienes afirman que su violencia es totalmente innecesaria y excesiva. Sin duda es un film duro, cuyos fotogramas sangrientos o sádicos quedan grabados en la memoria del espectador tanto como su genialidad narrativa en base a temas cotidianos. Las realidades alternas que marcan la narrativa son innovadoras, eso es indudable así como la firma de su realizador, y cuando hablamos de cine de autor es de nuevas propuestas que no siempre son para todos los gustos aún cuando marquen un hito en la historia de la cinematografía.
 
 


 
 
Fargo (1996):
 
Los hermanos Coen componen este ingenioso film, presentado falsamente como basado en una historia real, que se desarrolla en el contexto rural de Minnesotta, en un desierto de nieve donde nunca pasa nada. Sobre esta blanca nada los directores nos plasman un viaje lleno de personajes fascinantes que se hacen verosímiles dentro de ese contexto. La historia narra la historia de un hombre apocado y tímido, casado con la hija de un millonario que le mantiene totalmente alejado de su fortuna, decide contratar a dos delincuentes para que secuestren a su esposa, y así con el rescate poder montar su propio negocio. Pero en el transcurso del rapto, tres inocentes resultan brutalmente asesinados, siendo el comienzo de una serie de muertes sin sentido que tendrá que resolver la policía. William H. Macy, está fenomenal como el apocado marido cabeza del secuestro, Steve Buscemi como uno de los secuestradores hace el perfecto papel de psicópata con poca inteligencia, Frances Mcdormand es realmente genial como la policía embarazada con sentido común y buen olfato investigativo. Se trata de una cinta que representa lo mejor  del cine negro de esa década. De un modo único se mezclan la comicidad macabra, la ironía y toda clase de estrambóticas situaciones. El guión de esta cinta es fascinante y sólido, otorga una estructura y un toque satírico que impregna todo el metraje dándole vida al film. Realizado con desenfado, es muy estilizado en su realización, que hace muy buen uso de los planos generales, travellings, picados componiendo cada plano de manera interesante. Vale acotar que los Coen se llevaron el Oscar al mejor guión original y Frances McDormand el de mejor actriz, muy merecidos ambos premios ya que lo que más destaca en la cinta es su guión y su reparto. Definitivamente una muestra  de un inteligente relato que ratifica la manera única y singular que tiene esta dupla de hacer cine  y que ya ha dejado un sello característico que los hace irrepetibles.
 
 
 
 
American Beauty (1999)
 
El guionista Alan Ball debuta al igual que el director Sam Mendes y juntos componen una joya de la cinematografía. Film que ahonda en el significado del amor, la libertad personal, las familias disfuncionales, la  marihuana, la homofobia, el sexo entre otros temas existenciales  y que de la mano de un toque irónico que se agradece clava una daga en los valores de la sociedad moderna La historia nos habla de Lester (Kevin Spacey) que lleva una vida monótona junto a su esposa Carolyn (Annette Bening) en una relación llena hastío y cansancio y cuya hija Jane (Thora Birch) los detesta y se avergüenza de ambos. Inspirado por su atracción hacia una amiga de Jane, Lester decidirá cambiar su vida, abandonando su trabajo, empezando a ejercitarse, a fumar marihuana, a vivir la vida intensamente en un resurgir de rebeldía hacía el estilo vital  que había desarrollado hasta el momento. El narrador del film es Lester que empieza diciendo: “"En menos de un año, estaré muerto. Por supuesto, todavía no lo sé. Y en cierta manera, ya estoy muerto". Esto refleja el patético estado de la vida de este personaje antes de su resurrección que afectará las vidas de todos los que lo rodean generando una catarsis donde más de una mascara cae mostrando sin anestesia ciertos estereotipos de la sociedad actual. Se trata de un film de belleza sobrecogedora, impecablemente realizado, con un guión inteligente, fotografía poderosa, muy lírica a pesar de la crudeza que encierra. Es un film que deja huella, acompañada de un hermosa banda sonora, con actuaciones de lujo y un final inolvidable esta cinta compone una pieza única, que amerita ver y volver a ver.
 
 


 
 
The Silence of the Lambs (1991)
 
Este film es sin duda un thriller de intriga y suspenso que marcó pauta en los años noventa, en base a un magistral ejercicio de tensión psicológica con aderezos de terror que cosechó excelentes críticas, premios y la adoración de la audiencia. El personaje del inteligente asesino Hanibal Lecter, interpretado soberbiamente por Anthony Hopkins se convirtió en antológico y ya se han hecho dos films con el de protagonista. Acompañado de una prodigiosa Jodie Foster, componen una dupla fascinante que encajan perfectamente en una historia de extrema oscuridad: El FBI busca a un asesino en serie, apodado Buffalo Bill, que mata a sus víctimas, todas ellas adolescentes, después de prepararlas minuciosamente y arrancarles la piel. Para poder atraparlo contactan con Clarice Starling, una brillante licenciada universitaria, experta en conductas psicópatas, que aspira a formar parte del FBI. Siguiendo las instrucciones de su jefe, Jack Crawford, Clarice visita la cárcel de alta seguridad donde el gobierno mantiene encerrado a Hanibal Lecter, antiguo psicoanalista y asesino, dotado de una inteligencia superior a la normal. Su misión será intentar sacarle información sobre los patrones de conducta de "Buffalo Bill” . Majestuosa y grotesca a la vez, es una demostración que dentro del género de terror y suspenso se pueden hacer excelentes películas. Hasta los miembros de la Academia que otorgan los Oscar tuvieron que reconocer su calidad, otorgándole los premios a mejor película, director, actor y actriz y guión adaptado. Verdaderamente esta adaptación de Jonathan Demme, de la novela de Thomas Harris, acierta en cada encuadre, el uso de los primeros planos, el plano americano, los detallados gestos faciales. Su mejor acierto fue reclutar a Hopkins en el papel de Lecter: misterioso, brillante, culto, refinado y a la vez cruel, irónico, caníbal, eximio asesino…..sus gestos causan tensión y se mantiene en su desarrollo del rol.
Estamos frente a un clásico del género, y sin duda una de las mejores películas de la década.
 
 
 
 
The Devil´s Advocate (1997)
 
Dirigida por Taylor Hackford, esta película es seductora y atractiva en su temática, en su puesta visual, posee una narrativa inteligente y un metadiscurso moral desenfadado. Sin embargo no es una gran película, pero el hecho que Al Pacino componga a uno de los Satanás más seductor y carismático de la historia del cine, en una clase de actuación fenomenal, que en su monologo final nos deja petrificados, la hace digna de ser vista. La   historia parte de Kevin Lomax (Keanu Reeves) un brillante y joven abogado que nunca ha perdido un caso. Convive felizmente con su atractiva y joven esposa, Mary Ann (Charlize Theron), y ambos viven una vida tranquila y feliz. Un día, Lomax recibe la visita de un abogado de Nueva York que le explica que su poderoso bufete tiene la intención de contratarle. Al frente de la prestigiosa firma se encuentra John Milton (Al Pacino) un ser encantador, poderoso, que encierra diabólicas intenciones. Al principio del film, Pacino hace poco, aunque dejas frases citables, pero en los diez minutos finales demuestra  que es uno de los mejores actores vivos, en un monologo que logra crear a un villano interesante con frases como: “Yo he nutrido cada sensación que el hombre se ha inspirado en tener, me he preocupado por lo que quiere y no lo he juzgado…por que? Porque nunca lo he rechazado, a pesar de todas sus imperfecciones, soy un fanático del hombre, soy un humanista. Quizás el ultimo humanista…”  realmente el performance de Al Pacino es imperdible así como el contenido que nutre su personaje que resulta en un planteamiento inteligente del mal.

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