lunes, 13 de septiembre de 2010

JOYAS DE LOS NOVENTAS (1RA PARTE) - Fernanda Bargach-Mitre

 

 
  Durante los noventa se hicieron incontables buenas películas, no pretendo reducir la lista a las 5 mejores de un década entera. He tomado algunos títulos que en su momento causaron impacto en mí y en la audiencia cinéfila, hay algo de cada género, algo de cada director interesante, algo de mi propio subconsciente…..Van 5…por ahora…
 
Breaking the waves (1996)
 
Dirigida por Lars Von Trier y protagonizada por la debutante Emily Watson, esta historia Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Cannes, estaba segmentada en capítulos coloreados realizados por el pintor Pers Kirkeby y solo tenía música en cada corte. Agónica, intensa, melodramática es quizás una de las películas más interesantes abordando el tema del sacrifico de una mujer por amor hasta llegar a situaciones límite. La historia narra las desventuras de una pareja de recién casados, cuyo marido sufre un accidente que lo deja paralizado. Este le pide a su mujer que no se prive del placer sexual y que le cuente sus aventuras. Ella resignada se entrega a cualquier hombre en un acto de fe, por medio del cual  cree que recuperará a su esposo de la invalidez. Como es casi habitual en muchos de sus films, el peso lo lleva la figura femenina, una expresiva y desbordante Emily Watson, que se roba la pantalla y resulta inolvidable. Cada capítulo es más fuerte que el anterior en una escalada emocional que nos lleva las sensaciones al límite de lo tolerable. Un cine duro de digerir, con mucha cámara en mano, que añade un toque de realismo que exacerba el tono dramático de la cinta. Belleza y dolor en una pieza poética.
  
Sleepy Hollow (1999)
 
Dirigida por Tim Burton, Sleeply Hollow, narra la leyenda del jinete sin cabeza, a través de la historia del detective Ichabod Crane, que es elegido para investigar los atroces asesinatos cometidos  en la comunidad de Sleepy Hollow y encontrar una explicación lógica a estos crímenes tan macabros. La ambientación es fantástica, tétrica, con un pueblo rodeado de sinuosos bosques con árboles con formas caprichosas, espantapájaros, niebla, un vestuario exquisito, un ambiente oscuro y denso, misterioso y fascinante compuesto por imágenes inolvidables y personajes interesantes. El film ganó un Oscar a la Mejor Dirección de Arte, y no hay duda de lo impecable del trabajo. La película tiene un reparto de excepción, a la cabeza está Johnny Depp, Christina Ricci, Cristopher Walken, genial como el jinete, Casper Van Dien y Miranda Richardson por solo citar algunos de los talentos que participaron en esta cinta que mezcla terror y fantasía, con un toque de  misterio, romance y por momentos una ligera comicidad. Poderosa y absorbente, visualmente atrapante está basada en la historia de Washington Irving, La leyenda de Sleepy Hollow. La adaptación de Burton  es simplemente excelente, logrando una cinta inolvidable, lírica, llena de recovecos, secretos, y obsesiones. Con cada detalle cuidado en extremo, estamos frente a una de las mejores piezas de este polifacético director, de vista obligada para los amantes del buen cine.

Chungking Express (1994)
 
Esta película dirigida por el genial Wong Kar-Wai, nos relata dos historias de amor independientes, unidas entre sí por el lugar en el que ocurren, el turístico barrio de Tsimhatsui, en Hong Kong. Para cada historia el director usa diferentes movimientos de cámara y encuadres. Logra que nos involucremos con los extraños personajes en esta búsqueda del amor y significado. Construida con muchos matices genera explosiones de emoción. Vale acotar que su director rodó Chunking Express en dos semanas y sin guión definitivo logrando un formato frenético, de brillantes y saturados colores que reflejan la velocidad de esa gran urbe. Kar Wai crea un universo donde se mueven sus personajes, un trasfondo un tanto psicodélico, que da curso a dos intensas historias de amor, muy humanas, llenas de vida, de dolor y felicidad. Un abanico de emociones en cada fotograma, una realización moderna, interesante edición, narrativa entrecruzada magistralmente, en fin estamos ante uno de los directores más interesantes de los últimos tiempos.

Magnolia (1999)
 
Esta pieza maestra dirigida por Paul Thomas Anderson, director de la maravillosa "Boogie nights", sorprende con esta cinta llena de ricos personajes, y pequeñas historias que van, en la medida que avanza el metraje, componiendo un mundo interconectado de seres viviendo situaciones extremas. Historias entretejidas, que forman un universo inteligentemente contado, con actuaciones contundentes dentro del plantel de tremendos actores como Julianne Moore, Tom Cruise,  Philip Baker, Hall.   Willian H. macy, Philip Seymor Hoffman entre otros. El film tiene un guión sólido, con un argumento magnífico, lleno de extraños y raros personajes, un hombre moribundo, su enfermero, su esposa, el hijo que da seminarios de cómo ser exitoso con las mujeres en una de las mejores actuaciones de Tom Cruise hasta la fecha, un policía que busca a la pareja ideal, una yonki, un niño prodigio, un presentador televisivo que anhela redención…todos han cometido errores, unos más graves que otros, pero las situaciones que viven a lo largo del extenso metraje, conforman nueve historias que se nos quedan grabadas para siempre. Una lluvia de ranas y un magnifico final, son algunos aditamentos que aunque un poco amañada y sobre musicalizada, es una obra del séptimo arte.

Quiz Show (1994)
 
Nuestro protagonista, Charles Van Doren (Ralph Fiennes), hijo de prestigiosos literatos y profesor de inglés de la universidad de Columbia, se convirtió en uno de los personajes más populares de Estados Unidos gracias al programa de televisión "Twenty One" entre 1956 y 1959 .Semana tras semana participó en este concurso contestando y acertando siempre las más variadas y difíciles preguntas. Con todo Estados Unidos rendido a este personaje, el escándalo saltó a primera plana cuando su principal contrincante denunció que el concurso estaba arreglado. Dirigida por Robert Redford, esta cinta sabe manejar la tensión a cabalidad y plantea el tema de la corrupción en el medio televisivo así como los dilemas morales de los distintos personajes. Actuada con solvencia tanto por Fiennes como por John Turturro y dirigida a acertadamente por Redford, es un film con mucha potencia narrativa. Este tema de la poca integridad de los estudios cobra vida en momentos donde los reality shows han cobrado una vigencia bárbara entre los espectadores. ¿Necesitamos vivir a través de la vida de otros? …una pregunta muy digna del mundo contemporáneo que deja en el aire esta película.

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