martes, 21 de septiembre de 2010

UNA MIRADA AL CINE DE RIDLEY SCOTT - Fernanda Bargach-Mitre




Ridley Scott, un señor director que ha dejado su sello  en la historia de la cinematografía con films de ciencia ficción como “Alien, el octavo pasajero”,y “Blade Runner” que influyeron en la estética y la narrativa de los posteriores films del género. Así mismo ha marcado pautas  con películas épicas como la galardonada “Gladiador” y “El Reino de Los Cielos”. Amado y odiado a la vez, este visionario sabe hacer  tanto cine de autor como cine de taquilla  y se caracteriza por su agudo sentido estético. En el 2007 nos entregó “American Gangster”,un exitazo de taquilla protagonizada por Denzel Washington y Russell Crowe con una excelente factura, que combinado con una historia fascinante dan a luz uno de los films más interesantes de ese año. En el 2008 nos trajo "Body of Lies" otro thriller vibrante y en el 2010 estrenó la épica Robin Hood.

 El Personaje





 
Ridley Scott, es un director que despierta controversia entre los críticos. Algunos lo adulan en casi todo lo que hace, pero un grupo bastante mayoritario parece establecer estándares especiales para juzgar el trabajo de este artífice del séptimo arte, con críticas quisquillosas que al lado de los logros del director parecen más bien pequeñeces. Es como si el grado de exigencia que le imponen a sus films estuviera por encima de películas de otros realizadores, a los cuales alabarían por el mismo trabajo. Una de las razones que encuentro a este desacierto de la crítica es la propia historia de este multifacético director definitivamente atípico: estudió arte y cine antes de iniciarse como diseñador de escenarios para la BBC. Fue en esta misma cadena de televisión donde comenzó su carrera como director, encargándose de varios capítulos de series y programas. Poco después abandonó ese trabajo para montar su propia productora, con la que realizó multitud de spots comerciales antes de emprender su primer proyecto en el cine, en 1977, con “Los Duelistas”.  Como realizador de spots publicitarios ha sido incluso galardonado en varias oportunidades, siendo muy cosechado en ese ámbito. También ha emprendido numerosos proyectos exitosos como productor. Pareciera que ¨los entendidos¨ del cine no le perdonan su lado comercial, con el que sin duda ha hecho mucho dinero. Algunos lo tratan de director vendido, que solo hace películas complacientes para su público a fin de preservarse como máquina generadora de dólares y ganadora de premios. Más allá de cuales sean las verdaderas motivaciones de Scott, no puede negarse su indudable talento como cineasta y como creativo en todas las áreas en las que ha incursionado. Podríamos catalogarlo de realizador versátil, que sabe adaptarse a los tiempos y que en base a su exitosa compañía productora puede darse el lujo de hacer las películas que quiere cuando quiere, teniendo en su haber varias obras del mejor cine de autor, que han marcado hitos en la historia del séptimo arte.

REVISANDO SU FILMOGRAFÍA






American Gangster (2007)

 
 
Historia basada en hechos reales que narra el éxito de un héroe callejero del Harlem de los años 70. Nadie se fijaba en Frank Lucas (Denzel Washington), el silencioso chofer de uno de los jefes mafiosos negros del centro de la ciudad. Pero cuando el jefe muere inesperadamente, Frank decide aprovechar la puerta que ha quedado abierta en la estructura de poder para construir su propio imperio y hacer realidad su versión del sueño americano. Gracias a su ingenio y a una estricta ética de los negocios, se hace con el control del tráfico de drogas en el corazón de la ciudad, inundando las calles con un producto de mayor calidad a mejor precio. Lucas es más listo que todos los demás grupos mafiosos y trata directamente con los grandes vendedores y utiliza a los militares en plena guerra en Indochina para transportar la heroína sin sospecha y no solo acaba convirtiéndose en uno de los mayores narcotraficantes de la ciudad, sino también en una de sus superestrellas cívicas. Richie Roberts (Russell Crowe) es un policía marginado y honesto que conoce bien las calles y nota que el poder del hampa está cambiando de manos. Cree que una persona ajena a los clanes conocidos trepa por la escalera del poder. Tanto Richie Roberts como Frank Lucas comparten un estricto código ético que les aparta del resto de sus coetáneos, transformándolos en dos figuras solitarias en lados opuestos de la ley. Al cruzarse sus destinos no tarda en estallar una confrontación de la que solo uno saldrá ganando. La factura del film es impecable, la ambientación en los años setenta magistral, el ritmo algo pausado pero lo suficientemente tenso para mantenernos alertas, las actuaciones de Washington y Crowe soberbias y son el corazón de la película. Tiene cierto sabor a Los Infiltrados de Scorsese en la forma vívida en que son retratadas las calles de la violencia. Sin duda se trata de una buena cinta pero en sus casi dos horas y media de duración va decayendo el ritmo y el interés del espectador lo que se compensa dado los excelentes performances. Frank Lucas es un personaje controversial y dual, por un lado abnegado hombre de familia por otro lado asesino y traficante que logra el sueño americano de ser un don nadie a pasar a ser un figura pública de envergadura y multimillonario. Esto ha sido criticado duramente, ya que el “malo” logra conseguir triunfar, gracias al inteligente uso del capitalismo,  la corrupción y la demagogia. Yo lo veo como una interesante crítica al tan sobrevalorado sueño americano y a una sociedad en crisis de valores. Esta cinta tiene sin duda mucha energía, se siente el calor de las calles de Harlem, la violencia imperante, el mundo del narcotráfico, la vibración de los convulsionados años setenta,  todo perfectamente recreado con detalles muy cuidados. Se puede afirmar que el director enfrenta este género con solvencia que no ha sido característico de su filmografía lo que resalta la versatilidad de este realizador que nos ha impactado tanto con films de ciencia ficción como con cintas épicas o películas de acción, drama y suspenso. Podemos afirmar que se trata de un creativo integral. Actualmente produce con éxito para televisión junto a su hermano, el director Tony Scott (Deja Vu, Enemigo Público) la serie Numb3rs, que parte del planteamiento de usar las matemáticas para resolver asesinatos o casos policiales. Tras un primera temporada de éxito y calidad esperamos ver pronto la segunda temporada producida por estos prolíferos hermanos. Se trata de un hombre emprendedor, tan involucrado en la producción además de la dirección, lo que ya se percibía desde sus inicios.

 
Un pionero en búsqueda





 

 
Su primer gran primer éxito fue con su segundo film : “Alien, el octavo pasajero” (1979), película de terror y ciencia ficción protagonizada por Sigourney Weaver que dio lugar a varias secuelas cinematográficas y cuyos efectos de montaje de imágenes fue especialmente bien recibido por el público y marcó un quiebre dentro de la estética del género. Una obra innovadora, visualmente de corte gigeriano que se convirtió en un perdurable clásico del cine como una asombrosa historia de terror  y primigenio miedo humano. El mismo Alien es en sí mismo uno de los grandes logros técnicos de la película. Concebido y diseñado por el aclamado pintor alien2surrealista de origen suizo H.R. Giger, el Alien estaba basado en el personal mundo visual del pintor conocido como “biomecánico”. Giger trabajó estrechamente con Ridley Scott a lo largo de toda la producción, diseñando la criatura en sus diversas formas y fabricando personalmente trajes y decorados a escala real. Además, Giger fue responsable de la realización del planeta alien y de la misteriosa nave abandonada en la cual el Alien es descubierto por primera vez.  Destaca una excelente dirección de actores que se siente en la solvencia y ensamble del elenco y la atmósfera asfixiante y opresiva de una historia llena de ritmo con extremas situaciones de tensión que conforman un film del más puro suspenso. Por su estética, temática y ritmo narrativo, ya es considerada una cinta de culto, que influyó en las siguientes películas que se hicieron sobre el tema.





 

Su siguiente película, “Blade Runner” (1982), hipnótica y tenebrosa historia de ciencia ficción, acción y drama, se convirtió en éxito y película de culto a la vez. Su agobiante clima, su poético sentido de la tragedia y su nunca gratuita violencia componen una obra fascinante que toca la temática de la replicación de humanos. Existe una raza de robots, idénticos a los hombres que se han convertido en un peligro con libre albedrío y  que Harrison Ford, antiguo cazador de replicas, debe perseguir por una deshumanizada y mestiza megalópolis, sin sospechar que terminará enamorado de uno de sus objetivos a eliminar. Excelente en su desarrollo e  inquietante en su trasfondo, esta obra se convirtió en un referente,  en otro clásico del cine de ciencia ficción. Scott tuvo serias diferencias con los ejecutivos de la Warner, que luego de un test de audiencia, decidieron cambiar a un final más complaciente. El director no pudo evitar que fuera exhibida de esa forma pero años más tarde (1992)  re editó la BALDE2obra, la digitalizó , le quitó la narración en off y  le puso el final original, no tan feliz pero mucho más coherente. Según algunos críticos la obra es sobrevalorada por su impactante efecto visual y esconde la poca capacidad narrativa de Scott. Esta observación es repetida en cada uno de sus films. A mi criterio, la cinta está excelentemente concebida y realizada y más allá de toda la parafernalia de su estilo, se esconde un relato que habla de la condición del hombre y despliega una melancólica y atrapante historia de amor.

Un realizador constante





 

Durante los años ochenta se produjeron diversas obras que mostraban mundos irreales poblados de seres fantásticos. Inspirado en esta tendencia Ridley Scott, se embarcó a realizar “Legend” (1985), un cuento de hadas escrito por William Hjortsberg y producido por la Universal. Al igual que ya le ocurrió con Blade Runner, los problemas y exigencias impuestos por el estudio no pararon de sucederse, y lo que había de ser una obra especialmente personal y bien acabada, acabó deparando en un film bastante mediocre, que sin embargo impactaba en su belleza visual.






Dos años más tarde, en 1987, realizó “La sombra del testigo” que dejó por sentado que este realizador es principalmente un esteta, con una cierta tendencia al exhibicionismo cinematográfico y a la grandilocuencia visual a veces a costa de la profundización de la historia. La película, tristemente protagonizada por Tom Berenguer, pasó sin pena ni gloria, resultando en otro trabajo un tanto mediocre.





En 1989 con “Black Rain”, un thriller protagonizado por Michael Douglas en sus mejores épocas y un naciente Andy García, logró un buen film de acción, que si bien no alcanzaba los niveles de sus primeras producciones funcionaba perfectamente como película taquillera, para pasar un buen rato y disfrutar de algunas escenas memorables. Black Rain" resalta por su ambientación: una atmósfera tensa y macabra, que proporcionaba un aire misterioso y un grado de asfixia. Una película oscura, donde sólo resaltan algunas de las luces de los nigthclubs de la urbe japonesa. Describe muy bien el ambiente de esa ciudad , donde se pueden ver muchas de sus tradiciones, pero siempre desde el punto de vista occidental. 

Este film solo sería el canapé que predeciría a una de las obras más populares de Ridley: “Thelma y Louise” (1991).




 

Con dos actrices de alta factura como Susan Sarandon y Geena Davis,las dos fantásticas y ambas nominadas al Oscar,  esta película se convirtió en un éxito total, en base a la romántica y emocional historia de dos amigas que emprenden uno de los viajes de carretera más famosos del cine. Con este film Scott logra recuperar el prestigio de saber combinar comercialidad con el carácter de director de culto. «Thelma y Louise no es una historia de seres desesperados, aunque pueda parecerlo. Por eso el tono del film ofrecía grandes dificultades. Me propuse, ante todo, lograr una mezcla sutil de comedia y tragedia» El film posee una cinematografía de carácter publicitario que logra el objetivo de atrapar el ojo del espectador, y por muchos lugares comunes dentro del guión, la química entre el director y sus dos musas provocó que se filmara una película inolvidable, para volver a ver cualquier día a cualquier hora. Así mismo esta película abrió el mundo de la acción para las féminas, poco aprovechadas en este género. La película marcó un corte que le permitió a muchas actrices ser consideradas para roles arriesgados, antes reservados para los hombres. Este film fue además fue su primer éxito como productor y de allí en adelante todos sus films han sido producidos por él.





 

En 1996 produce y dirige “Tormenta Blanca” (White Squall) drama marítimo, sobre las desventuras de un barco para formar jóvenes marinos, capitaneado por Jeff Bridges, quizás lo mejor de la película. El film demostraba la eficacia de Rydley como director con una realización impecable, que implicaba grandiosas escenas de acción en el mar, pero planteaba una historia llena de huecos y lecciones morales, difíciles de digerir. Como siempre a nivel de realización y estéticamente fue resaltante. 





Al año siguiente, dirigió quizás uno de sus peores desaciertos, “La teniente O'Neil” (G. I. Jane, 1997) que cuenta la historia de la teniente Jordan O´Neil,  que tras las presiones de una senadora del Congreso Norteamericano,  se convierte en la primera mujer de una unidad de élite del ejército estadounidense, reservada solo para hombres. Todos esperaban verla fracasar, y Scott lleva al límite el mito del héroe, en un film desarticulado, distante y que exalta hasta las nauseas los valores de los militares norteamericanos.



  
Durante el 98 y 99 se dedicó a la producción, hasta su triunfal retorno con la súper producción épica “Gladiador” (Gladiator), que vuelve a reafirmar su talento visual, su solvencia como realizador y recreador de grandes escenarios de carácter histórico. Scott se tomó varias licencias creativas a la hora de elaborar la historia, tratando de resumirla a un enfrentamiento entre buenos y malos Un Marco Aurelio que se pinta como un santo pacifista y un hijo extremadamente malvado, casi hasta la caricatura. En cuanto al rol del héroe, encarnado soberbiamente por Russell Crowe, está exaltado exageradamente. Sin embargo, Scott no es un documentalista, por lo cual aceptamos su versión de una de las épocas más decadentes del Imperio Romano que nos permite ver a través de la vida un gladiador como la injusticia, la corrupción y la decadencia humana no son características exclusivas del mundo moderno. Resulta aleccionador y da tema para la reflexión la representación del Coliseo Romano, al cual la gente iba a observar violentas muertes como mera diversión. Si bien el film puede ser acusado de simplista en su guión, es una película con ritmo, apasionada, un tanto maniqueísta pero atrapante donde todo el aspecto esteta está extremadamente cuidado al punto de trasportar al espectador de su butaca a otra época. En cuanto a las peleas y combates cuerpo a cuerpo, estos están caracterizados por una edición rápida, casi feroz y primerísimos primeros planos que se van colando en el todo. Con este estilo marco nuevamente pauta, aunque muchos criticaron que su forma no permitía  disfrutar realmente de los detalles de dichos combates. A mi parecer, la crudeza del montaje ayuda a percibir lo que significaban las peleas en ese tiempo, trasmitiendo la extrema violencia sin regodearse en ella. Un film que recuperó un género que estaba en baja y como todo lo que hace Ridley, tenía que ser a gran escala.




 En el 2001, encaró el reto de dirigir y producir la secuela de El Silencio de los Inocentes, “Hannibal”, esta vez sin Jodie Foster y con el protagónico a cargo de Anthony Hopkins y Julianne Moore. La película resulto entretenida, un tanto sádica, visualmente atrapante pero como segunda parte de un film tan brillante, resultó algo irregular. Es en suma, una puntillosa cinta de suspenso, hermosamente fotografiada que si bien pierde un poco el camino durante la primera mitad, logra llegar a una contundente conclusión. En la exquisita cinematografía y los ambientes logrados, la cinta compone un cuadro visual sorprendente. Bastante recomendable para recobrar la fe en el género de suspenso o terror, que Scott afronto con éxito.



 

Ese mismo año filmó el drama bélico “Black Hawk derribado”,(Black Hawk Down) cuya historia es el heróico relato de un grupo de soldados americanos de élite que fueron enviados a Mogadiscio, Somalia, en octubre de 1993, como parte de una operación de paz de las Naciones Unidas. "La Caída del Halcón Negro" muestra dramáticamente hechos verídicos que tuvieron su origen en políticas sumamente “dudosas”, que resultaron en centenas de muertes.Esta cinta es una interesante película de guerra, cuyo mensaje es inequívoco en este clima de terror que envuelve al mundo. Pero dejando la política aparte, se trata de otra muestra de la destreza de Ridley Scott como director y artista visual, que cuando tiene la oportunidad,  deja en sus films una reflexión sobre la condición humana en sus mejores y peores facetas.




 
 
En el año 2003, Scott nos sorprendió con una obra de corte personal, alejada de los grandes decorados y efectos de computadora. “Los Impostores” (Matchsticck Men) protagonizada por Nicolas Cage y Sam Rockwell nos narraba la historia de una pareja de profesionales de la estafa de poca monta, que forman un duo disparejo. Roy (Nicolas Cage), es un obsesivo compulsivo, que busca la ayuda de un psiquiatra ya que su enfermedad afecta su trabajo y que se enterará que tiene una hija adolescente. Buen punto de partida para una historia entretenida, ingeniosa, que no intenta moralizarnos, tan solo mostrarnos la entrada a una esfera de personajes insólitos, en un tono de comedia dramática. Otro ejemplo de la versatilidad de este director, que no teme experimentar con los géneros.


 
 
En el 2005 este realizador volvió a la carga con un film de época “El Reino de los Cielos” (Kingdom of Heaven) esta vez ambientado entre la segunda y tercera cruzada, en un corto periodo de paz. Película más espectacular que rigurosa, ya que se toma varias concesiones dentro de la verdadera historia. Sin embargo como ya dijimos Rydley Scott no es un documentalista  por lo que los críticos deberían dejar de señalar como punto débil de la película sus imprecisiones  ya que la narrativa histórica no consiste tanto en explicar cómo fueron los hombres y mujeres de otras épocas pasadas sino reflejar nuestro presente proyectado en situaciones semejantes. Cabe rescatar, de esta película,  una trama que nos deja un profundo mensaje sobre la importancia de la paz y la futilidad de la violencia basada en ideales de cualquier tipo. Scott no se corta ni un pelo en mostrarnos a los Cruzados no como los idealistas religiosos que nos han querido vender, sino como un puñado de bandas de forajidos, hombres de ninguna parte que encuentran su paralelo cercano en el western, que explican muy a las claras que los asuntos de Dios no tienen nada que ver con su presencia en Tierra Santa. Con este film Rydley Scott, vuelve a demostrar su capacidad innata para las superproducciones, cuidadosamente realizadas, con una historia simple pero con un  despliegue visual de alta factura. Si bien el film no es una obra maestra, esta muy acorde con los tiempos que nos toca vivir (conflicto en el Medio Oriente), rescatando valores como la lealtad, la tolerancia y la libertad, casi deshechos en nuestro mundo moderno, que muestra un escalofriante paralelismo con la época que se quiere reflejar, asomando la idea de que la raza humana siempre se ha visto corrompida por los asuntos de poder. A mi criterio un film que vale la pena y que ha sido criticado injustamente. Esto suele pasar casi con todos los trabajos de  este enigmático director, de quien todos los críticos siempre esperan más o tienen  expectativas preconcebidas de lo que debe y no debe hacer, debido al peso de su propia huella en el cine. Y vaya que huella. 




En el 2006 dirigió la comedia dramática “A Good Year” (Un Buen Año) , la historia de un hombre inescrupuloso, con dinero, negocios y mujeres, que en un viaje la Provenza para vender un pequeño viñedo que ha heredado de su fallecido tío, emprenderá un camino de autoconocimento. El personaje (Russell Crowe) embarca de mala gana en lo que, definitivamente, resultará ser un nuevo y estimulante capítulo en su vida, cuando empiece a darse cuenta de que merece la pena saborearla cuando se descubren las pequeñas cosas, los detalles de existir. Se trata de un film bastante clásico en su factura y narrativa,  predecible pero amenamente entretenido.




En el 2008 atacó con "Body of Lies" Con Leonardo Di Caprio y su actor preferido, Russel Crow que trata de Roger Ferris, un operativo de la CIA enviado a Irak para trabajar sobre el terreno. Su día a día consiste en intentar contactar con terroristas renegados que le lleven a dar caza a sus compañeros. Pero durante su rutina diaria descubre la pista de Al Saleem, un peligroso líder terrorista que todas las potencias occidentales tienen marcado como un objetivo prioritario. Cuando Ferris comienza la caza de Al-Saleem, pronto descubrirá que su enemigo no le traerá tantos problemas como su jefe Ed Hoffman, un veterano espía que sentado cómodamente en su despacho de Washington, manejará los hilos para dar con su objetivo a cualquier precio. Un film cínico, crítico y a la vez entretenido.

 



En el 2010 estrenó Robin Hood, con Russel Crow otra vez como protagonista. Una cinta con una realización espectacular, donde la palabra épica adquiere un sentido cuasi real, con una direción impecable, buenas actuaciones, que conforman una visión distinta de este héroe , más realista y cruda.





Prometheus, que presentó en el 2012, es una película de ciencia ficción y terror  escrita por Jon Spaihts y Damon Lindelof. La película está protagonizada por Noomi Rapace, Michael Fassbender y Charlize Theron. El argumento sigue a la tripulación de la nave espacial Prometheus a finales del siglo XXI, a medida que exploran una avanzada civilización alienígena en busca de los orígenes de la humanidad. Concebida como una precuela de la obra cinematográfica de terror y ciencia ficción de Scott de 1979, Alien, el octavo pasajero, el guion reescribe la película desarrollándose en una historia aparte que precede a los eventos de Alien, pero que no está directamente relacionada con las películas de la franquicia. Según Scott, aunque la película comparte "cadenas de ADN de Alien, por así decir", y se desarrolla dentro del mismo universo, Prometheus explora su propia mitología e ideas.  Un film que atrapa durante todo el metraje, con buena dirección de actores, escenarios increíbles. Una realización impecable en una historia vertiginosa.




En el 2013 se estrenó The Counselor una película de suspenso protagonizada por Michael Fassbender, Cameron Díaz, Penélope Cruz, Javier Bardem y Brad Pitt. Que trata de un respetado abogado (Fassbender) del sudoeste de Estados Unidos que decide participar por primera vez en una operación de tráfico de drogas en la frontera mexicana con el fin de conseguir dinero para casarse con su novia, la dulce Laura (Penélope Cruz). Sus contactos con los cárteles son Reiner (Javier Bardem), un capo de la droga muy enamorado de su chica, la sexy y ambiciosa Malkina (Cameron Diaz), y Westray (Brad Pitt) y un intermediario amigo suyo. A mi parecer un film con poco atractivo profundo. Un mero thriller de suspenso sin demasiada importancia pero excelentemente realizado y con atractivo visual.





Se podrá decir que Ridley Scott es un grandilocuente, anti naturalista, efectista y muchas otras cosas más, pero ha filmado más de 17 películas como director y tres de ellas están entre las 100 más memorables del pasado milenio : “Alien”, con la cual impuso un semi género dentro de la ciencia ficción , con un estilo y una estética imitada hasta el cansancio y que hoy en día sigue vigente véase el caso de “Alien Vs Depredador”. Con  “Blade Runner”, trato el tema de las réplicas de humanos, una especie de adelanto a la clonación que conocemos hoy en día, que marco pauta tanto por su factura como por su temática.  “Thelma y Louise”, fue completamente vanguardista mostrando mujeres a cargo de la acción cosa que hasta la época no era común y que actualmente es parte de  la cinematografía como un género más y usualmente exitozo como la recién estrenada ultima entrega de “Resident Evil Extinction” donde toda la trepidante acción recae sobre Milla Jovovich, una entre varias heroínas del cine contemporáneo. Ridley Scott ha destacado especialmente por su sentido artístico y su corte de originalidad. Obsesivo con la estética visual de sus films, ha logrado recrear mundos, ya sean futuristas, actuales o pasados, que se quedan pegados a nuestra retina, proporcionándonos un pequeño viaje a otras épocas y ambientes dado el amplio registro de diferentes géneros que este versátil realizador se ha atrevido a afrontar. Produciendo y dirigiendo casi un film por año, este hombre de más de setenta años, es una máquina creativa.

ALGUNOS TRAILERS

ALIEN- 1979



PROMETHEUS . 2012



BLADE RUNNER -1982



AMERICAN GANSTER - 2007



GLADIATOR 2008




THELMA AND LOUISE - 1991


LA TRAGEDIA DE COLUMBINE VISTA DESDE EL CINE - A TRAVÉS DE MICHAEL MOORE Y GUS VAN SANT.

   En la semana de conmemoración de la masacre de Columbine (1) en el 2007, llevada a la pantalla grande desde dos perspectivas distintas tanto en el documental ‘Bowling for Columbine’ (2002) de Michael Moore como en el film de Gus Van Sant ‘Elephant’ (2003), la realidad volvió a superar a la ficción: Cho Seung-Hui, de 23 años, quien cursaba el último año de la licenciatura de inglés, que describían como un tipo aislado y que ya había presentado conductas violentas, fue el perpetuador de la masacre en la universidad Virginia Tech donde murieron más de treinta personas y otras treinta fueron heridas. El tirador se suicido poco antes que lo atrapara la policía y encontraron una nota de suicidio en la cual dejó una lista de quejas contra los 'niños ricos', el 'libertinaje' y los 'charlatanes embusteros', afirmando que ‘Ustedes provocaron que yo hiciera esto'. Además el asesino mando un vídeo a la NBC, donde empuña diferentes armas y expone sus razones de odio haciendo mención a los ‘mártires’ de Columbine, refiriendose a los dos jóvenes que llevaron a cabo esa matanza.Esta  tragedia delata a una sociedad en crisis donde la violencia carcome la conciencia pública en una instaurada cultura del miedo.


 

Michael Moore: Una sociedad obsesionada

En su película documental ‘Bowling for Columbine’ Michael Moore se inspira en la masacre de la secundaria Columbine (Denver), donde dos estudiantes, de 17 y 18 años, después de jugarse un partido de bolos, se dirigieron a la biblioteca del colegio, y dispararon con armas automáticas a mansalva sobre los que allí se encontraban, dejando un saldo de un profesor y 14 estudiantes muertos. Luego de cometer los atroces asesinatos, ambos jóvenes se suicidaron.

El ácido documental de Michael Moore es un manifiesto sobre el miedo y la violencia en un país donde se matan con armas de fuego más de 11.000 personas cada año. Comparado con Canadá, donde es mayor el índice de armas de fuego por habitante, la oleada de violencia es considerablemente mayor, evidenciando la progresiva instauración de la cultura del miedo, provocando al pueblo para armarse y defenderse. El trabajo de este periodista intenta escrutar el porqué de un fanatismo por las armas en una gran potencia mundial dominada por el terror y una obsesión absurda por la seguridad.

El film parece abrir sustentando la hipótesis de que la causa de la violencia es la laxitud de las leyes que permiten a los ciudadanos estar armados. Rápidamente descarta esa teoría, basándose en las estadísticas de Canadá. Luego aborda una segunda hipótesis basada en la herencia violenta de Los Estados Unidos a través de la historia: el esclavismo, el Ku Klux Klan, las invasiones a otros países, las matanzas como las de Kosovo, la venta de armas a Irán e Irak para que se mataran entre ellos, los derrocamientos de dictadores matando a miles de civiles en Sudamérica para instaurar otras dictaduras, Kuwait… y un largísimo etcétera.





Por otra parte analiza el papel de los medios de comunicación en la propagación de la cultural del miedo y se demuestra que habiéndose reducido el número de muertes por armas de fuego en un 20%, las noticias referentes al tema aumentaron en proporciones extralimitadas, en una salvaje búsqueda de rating que ignora cualquier precepto moral. Esto quedó claramente demostrado en la ‘excelente’ cobertura de los eventos en la Universidad Virginia, que por momentos generaba una sensación surrealista y casi cinematográfica al no poder creer estar viendo con tal crudeza eventos de la vida real. Pareciera que la sociedad norteamericana tiene una relación de amor odio con la violencia, la repudian pero se interesan por ella, no solo con el regodeo exagerado de la prensa. Entonces, un alma perdida, un psicópata, un resentido, un discriminado, un outsider dentro de una sociedad multi cultural pero sumamente dividida, que no es nadie, que se siente o realmente está afuera del sistema, compra un arma muy fácilmente y se convierte en el centro de los ojos de todo el mundo ganando una celebridad que aunque es su sentencia de muerte es quizás lo único a lo que aferrase para dejar de ser nada, en una cultura obsesionada con el éxito y convertirse en un famoso asesino del cual se hablará por años. Sin duda el reflejo de una fuerte crisis de valores a nivel social.


 


Elephant: la naturalidad de la violencia.

El tema también fue tratado por Gus Van Sant en ‘Elephant’, una película provocativa en lo estético y aterradora en su temática. Si bien nunca se dice que el film esta basado en la masacre que perpetuaron dos estudiantes en la secundaria Columbine, disparando a mansalva contra sus compañeros, el hecho está implícito. Van Sant no identifica la escuela ni la ciudad donde se encuentra, haciendo un pseudo-documental que nos advierte que podría ser cualquier secundaria de los Estados Unidos, en cualquier momento, en cualquier lugar, haciendo de esa premisa la más impactante de la película. Ante los hechos recientes, el film adquiere mayor fuerza dramática, ya que es contada como una historia más, como si este tipo de hechos fuera algo normal de esperarse en ese país. La tragedia de Columbine no es presentada como una historia aislada, sino como algo inherente a una sociedad específica que tiene un serio problema con el concepto de violencia y con la crudeza real de la misma.

El film es original en su estilo: largos planos secuencias, recurso que se utiliza inteligentemente, siguiendo a los personajes a través de los pasillos del colegio, haciéndonos entrar en la pantalla y en el ritmo cotidiano de las futuras víctimas y victimarios.





La película se inicia con un plano de un cielo de un azul intenso para luego introducirnos en un ambiente claustrofóbico y lleno de tensión. Sin embargo el acercamiento al tema posee cierta frialdad, criticada por muchos, pero que a mi criterio apoya la premisa central del film: la naturalidad de la violencia. Van Sant no indaga en las causas, no intenta dar respuesta ni sermones, simplemente nos introduce en la falsedad del ‘american way of life’, en su crueldad, su vacío, su falta de valores que hacen que todo lo vacuo y superficial cobre importancia.

Estéticamente la película es muy interesante: además de los largos planos secuencias, el look natural, ‘destaca un montaje perfecto, con un mismo suceso visto desde distintos ángulos, según la cámara siga a uno u otro personaje; una música que llega a lo más profundo; y una fotografía que aísla a los protagonistas en su mundo, pues anula la profundidad de campo con desenfoques o utiliza el gran angular para potenciar la sensación de vacío existencial.’

Es un film muy bien construido, que en sus 80 minutos, nos atrapa sin remedio. Gus Van Sant, logra transmitirnos el vacío vital de una juventud perdida y carente de referentes y a la vez hacer una lúcida reflexión sobre el cinematógrafo y su capacidad ilimitada para suscitar emociones a través de silencios, cadencias visuales, enfoques, planos, etc

Van Sant aclara: ‘No hemos intentado dar una explicación, un sentido, a la violencia del hecho, sino que es el público el que debe preguntarse por qué cosas así pueden producirse. Mi aproximación a la historia intenta ser más poética que explicativa, sin imponer al espectador una orientación sobre lo que debe pensar’. Sin embargo el film nos hace pensar y mucho, convirtiendo un hecho horrible en una poética reflexión. Sobre la violencia que responde a la apatía , al deseo de destrucción, y al odio como helada arma asesina.

Elephant se perfila como un ejercicio de estilo en su realización sin sacrificar el contenido. Estética y narrativa van de la mano y logran una historia con sabor real y belleza pictórica. Sin duda, una cita obligada para los cinéfilos por sus maniqueos artísticos y para todos los demás por ser un retrato de la problemática social de una sociedad enferma de poder.

    El cine, como otros medios artísticos, es reflejo del mundo en que vivimos. Estas dos cintas se basaron en una terrible historia real, para internalizarse en un drama diario en la sociedad norteamericana que ya a estas alturas resulta preocupante. No se trata, simplemente, de un ataque aislado de un psicópata, se trata de una temática que ya resulta cotidiana y cosas tan atroces, como estas matanzas a mansalva, requieren un análisis serio de un país que se desmorona en su conciencia ética y moral, plagado de divisionismos entre diferentes culturas que ocupan un mismo suelo pero mantienen una gélida distancia.

    Estas dos películas son una cita obligada para reflexionar sobre el tema de la violencia que parece hoy tener más vigencia que nunca.

Imperdibles!


TRAILER ELEPHANT EN INGLÉS:



TRAILER ELEPHANT EN ESPAÑOL:



TRAILER DE BOWLING FOR COLUMBINE EN INGLÉS:



(1) DETALLES DE LOS EVENTOS DE COLUMBINE


La Masacre de la Escuela Secundaria de Columbine fue un asesinato masivo que tuvo lugar el 20 de abril de 1999 en las instalaciones de la Columbine High School (Escuela Secundaria de Columbine), en Columbine, un área no incorporada del Condado de Jefferson, Colorado, Estados Unidos.
Dos adolescentes, Eric Harris, de 18 años de edad, y Dylan Klebold de 17, entraron en la escuela, de donde eran alumnos, armados con dos escopetas (una de ellas recortada), una carabina Hi-Point 995 semiautomática de calibre 9 mm, una pistola Tec 9 semiautomática de calibre 9 mm, varios dispositivos explosivos caseros y una bomba compuesta por un tanque de propano de 9 kilogramos. Los adolescentes, antes de suicidarse, realizaron numerosos disparos en la cafetería y en la biblioteca de la escuela, asesinando a 13 personas (12 alumnos y un profesor) e hiriendo a 24 alumnos, resultando un total de 15 personas fallecidas. En total hubo dos tiroteos: el primero desde que los dos adolescentes abandonaron el estacionamiento hasta que entraron en el instituto; primero asesinaron a Rachel Scott, que estaba almorzando junto a su compañero Richard Castaldo (éste quedó paralítico tras recibir impactos de bala en la columna), luego a Daniel Rohrbough, cuando intentaba huir del instituto y finalmente a Dave Sanders, el cual falleció horas después de recibir los disparos por pérdida de sangre. El segundo tiroteo fue el más sangriento, en el cual fallecieron 10 alumnos y otros muchos fueron heridos. Los dos adolescentes, tras veinte minutos disparando en la cafetería e incendiándola, subieron de nuevo a la biblioteca donde lanzaron una última ráfaga de disparos a la policía y se suicidaron, primero Eric Harris, disparándose en la boca, y después Dylan Klebold disparándose en la cara. Se trataba, hasta el pasado 14 de Diciembre de 2012, del tiroteo más sangriento producido en un instituto en toda la historia de los EE. UU. hasta la matanza perpetrada en la escuela primaria de Sandy Hook, en Newtown, Connecticut.

lunes, 13 de septiembre de 2010

500 DAYS OF SUMMER: DE MANERA DIFERENTE UN TEMA UNIVERSAL - Fernanda Bargach-Mitre

 
 
   
 
Dirigida por Marc Webb, más conocido como realizador de videos musicales y escrita, inteligentemente,  por Scott Neustadter y Michael H. Weber, esta pequeña película sobre el amor y el desamor, se convierte en una interesante drama- comedia, refrescante, divertida y realmente honesta, un tipo diferente de historia de amor,  llena de escenas inolvidables que realmente llegan al corazón del espectador, alejándose de los gags típicos de las comedias románticas habituales de Hollywood. Un film "indie" cuya calidad se basa en una original realización, un guión sólido y sincero y actuaciones fenomenales.

El protagonista de la película es Joseph Gordon-Lewit (Tom), un joven que se enamora perdidamente de una chica, Summer (Zooey Deschanel). Lamentablemente para él, que cree en el destino y el verdadero amor,  ella es completamente escéptica con respecto al tema, negándose a rotular la relación que ambos desarrollan. No se trata de 500 días de Tom junto a Summer, sino de los 500 días en que Tom tiene a Summer dentro de su cabeza, pasando por los primeros encuentros, hasta las más extremas decepciones.



 
 
 
El trabajo de dirección de Webb es verdaderamente interesante, con una narrativa no lineal que va viajando, con orden aleatorio, a través de los 500 días de la relación de los protagonistas, intercalando las diferentes etapas de un romance. Así mismo hay una voz en off , que hace aclaraciones acerca de las intenciones y sensaciones de los personajes. Se suman inventivos recursos, como dividir la pantalla en dos entre lo que desearía y se imagina Tom, y la realidad de los acontecimientos. Si bien la dirección es muy llamativa, la solidez del film se debe a una suma de factores: el guión es muy rico en sinceridad humana, tiene una frescura que permite que las partes oscuras del relato tomen un matiz divertido, juega con el concepto del amor e irremediablemente nos alcanza en nuestras propias vivencias. Por otra parte, el detallado y original trabajo de montaje le agrega un ritmo certero  a la cinta,  combinado con la maravillosa musicalización. Destaca, la labor  de Joseph Gordon-Lewit , realmente muy convincente. Este joven, que incursionara en la actuación a la edad de 6 años, ha demostrado últimamente en films como Killshot o Inception, por citar algunos, que tiene pasta de un actor de carácter. 500 days of Summer es una muestra fehaciente del talento y el magnetismo que es capaz de despertar Gordon-Lewit ante un buen papel. Complementa, muy certera,  Zooey Deschanel en el rol de Summer, destilando un encanto que prevalece.

 
 

La banda sonora merece especial atención, acompañando las imágenes de forma exquisita, identificando a los personajes   y las diferentes etapas de su relación, reforzando la fuerza emotiva que trasmiten los actores. Destacan sobre los demás las canciones de Regina Spektor,  The Temper Trap y de The Smiths (que son el motivo de la primera conversación de los personajes en la película).




Esta cinta tiene una manera de explicar y trasmitir las sensaciones que experimenta Tom en su relación con Summer, donde radica el encanto y fuerza de la historia. No hay clichés que se han usado hasta el hastío en el género. El film nos presenta una visión entretenida y novedosa sobre situaciones y etapas que todos hemos vivido en nuestro encuentro con el amor. Sin duda, no es una película convencional aunque trate un tema universal.
El film fue estrenado en el festival de Sundace,  siendo aclamado por la audiencia. Estuvo nominado a varios premios  como El Globo de Oro como mejor película (comedia o musical) y mejor actor (comedia o musical ) para Joseph Gordon-Lewit. Scott Neustadter y Michael H. Weber han  recibido numerosos premios por su guión, incluyendo el 2009 Festival de Cine de Hollywood , ganadno el Breakthrough Award , el Satellite Award al Mejor Guión Original ,así como las Las Vegas Film Critics Society Award al mejor guión , y el Independet Spirit Award en la misma categoría.
 
 

 
 
Con un presupuesto modesto entre 7 y 8 millones de dólares, la película recaudo veintisiete veces esa cantidad, siendo un éxito tanto en los Estados Unidos como en el exterior. Quizás por eso sumado al talento de Marc Webb, este ha sido escogido para realizar la nueva película de Spiderman, la cuarta de la saga, pero que se comenta retomaría los inicios de Peter Parker como el hombre arácnido.
500 days of Summer tiene un encanto que trasciende la pantalla, basado en la capacidad de reírnos de los momentos que alguna vez creímos, los más dramáticos de nuestra vida.  Un acierto cinematográfico que place encontrar y que conquista desde su cruel simpleza, su arquitectura narrativa y su original realización.

Imperdible!!!

FICHA TECNICA

Ficha Técnica:
Título original: (500) Days of Summer
Dirección: Marc Webb.
País: USA
Año: 2009
Genero: Comedia | Drama | Romance
Interpretación: Zooey Deschanel (Summer Finn), Joseph Gordon-Levitt (Tom Hansen), Clark Gregg (Vance), Matthew Gray Gubler (Paul), Rachel Boston (Alison), Geoffrey Arend (McKenzie), Chloë Grace Moretz (Rachel Hansen), Minka Kelly (chica de la entrevista), Patricia Belcher (Millie)
Guión: Scott Neustadter y Michael H. Weber.



Producción: Mark Waters, Jessica Tuchinsky, Mason Novick y Steven J. Wolfe
Música: Mychael Danna y Rob Simonsen
Fotografía: Eric Steelberg



TRAILER:




REVISANDO EL CINE DE SCORSESE - SHUTTER ISLAND: VERDADERO TERROR PSICOLOGICO -Fernanda Bargach-Mitre

 

 
Bajo la batuta impecable de  Martin Scorsese, con un elenco de lujo, y un excelente guión de  Laeta Kalogridis, basándose en la novela de Dennis Lehane, también autor de las míticas  Mystic River de Clint Eastwood y la sorprendente  Gone baby Gone de Ben Affleck, esta película promete quedarse impregnada en la retina del espectador. Con el mejor terror psicológico, con referencias al cine de Alfred Hitchcock, Scorsese construye un film que impacta y provoca, en un ejercicio de paranoia  y de cornisa entre la cordura y la locura que resulta imposible de olvidar.
 
 

 


Shutter Island cuenta la historia de los agentes judiciales Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo)  que son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina ,recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley (Ben Kingsley). La desaparición parece no viable. La  joven madre que ahogó a sus tres hijos, de alguna manera se ha esfumado de una sala de vigilancia las 24 horas del día, con su puerta cerrada desde el exterior. Los agentes pronto descubrirán, que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes.





Se trata de una cinta con profundos giros y continuada tensión, muy bien lograda por el director, acompañado de un excelente trabajo de fotografía a cargo de Robert Richardson que le da un toque  impresionista, destacando las escenas de alucinaciones, saturadas, muy teatrales, con cambios cromáticos y  fuertes luces, que nos permiten incursionar en la complicada mente de Teddy ( DiCaprio). Vale destacar que este actor brinda una actuación memorable, donde cada expresión de su rostro nos hace penetrar en la piel de su personaje.
 
 


 
Según Peter Travers: de la revista  Rolling Stone, "Scorsese hace magia negra en esta alucinación hipnotizadora. Nadie que viva y respire cine debería siquiera ni soñar con perdérsela…" Sin duda se trata de un film para amar u odiar, es una cinta categórica en su estilo narrativo, con una cinematografía impactante, una historia sobrecogedora, extraña, por momentos incomoda, desasosegante, cargada de adrenalina y voracidad, que los amantes de este género querrán ver por segunda vez, para disfrutar de cada detalle de esta poderosa historia.
Es de tomar en cuenta el montaje de Thelma Schoonmaker: fluido y perfecto terreno de juego, y nunca hace que la película pierda el foco. La música también es totalmente adecuada y logra que la escenas de suspenso sean aún más inquietantes e inolvidables.
 



 
 
La película se sitúa en el año 1954,  en el corazón de la Guerra Fría, época de una teoría de la conspiración en cada esquina. La amenaza de la bomba atómica está siempre presente, los recuerdos de los campos de exterminio nazis persisten y los rumores de experimentos científicos dudosos por los médicos del sanatorio están circulando. Todos estos factores combinados, le agregan a la cinta un toque extra de clima paranoico.




Sin duda estamos frente a un film que rescata un género que ha sido muy  abusado, con exceso de gore y mujeres semi desnudas, volviendo a la  esencia del mejor cine negro, del exquisito suspenso psicológico, con la complicidad de un realizador que sabe lo que hace.


La película se estrenó en el 60o Festival Internacional de Berlín, Abrió número 1 en la taquilla con $ 41 millones, según estimaciones de los estudios. La película se mantuvo # 1 en su segundo fin de semana con $ 22,2 millones. A partir del 21 de mayo 2010 ha recaudado $ 127 860 427 en Usa y un estimado de $ 166.5 millones en los mercados extranjeros, por un total de 293.796.367 dólares, siendo una de las películas más taquilleras de Scorsese.



FICHA TECNICA:

Dirección: Martin Scorsese. 
País: USA.
Año: 2009. 
Duración: 139 min. 
Género: Drama, thriller. 
Interpretación: Leonardo DiCaprio (Teddy Daniels), Mark Ruffalo (Chuck Aule), Ben Kingsley (Dr. John Cawley), Michelle Williams (Dolores Chanal), Patricia Clarkson (Rachel), Max Von Sydow (Dr. Naehring), Jackie Earle Haley (George), Emily Mortimer (Rachel). Guión: Laeta Kalogridis; basado en la novela de Dennis Lehane. 
Producción: Mike Medavoy, Arnold W. Messer, Bradley J. Fischer y Martin Scorsese. Fotografía: Robert Richardson. 
Montaje: Thelma Schoonmaker. 
Diseño de producción: Dante Ferretti. 
Vestuario: Sandy Powell


REVISANDO EL CINE DE TARANTINO: INGLOURIOUS BASTERDS - Fernanda Bargach-Mitre

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Inglorius Basterds de  Quentin Tarantino, ha despertado odio y amor por igual, la crítica ha estado dividida entre los que dicen que es de las peores producciones de este director mientras que otros la alaban como una de sus obras maestras. El cine de Quentin suele producir este efecto y todo parece reducirse a los que gustan de sus producciones y los que no. Tengo que aclarar desde el vamos que me encuentro entre sus seguidoras,  que lo considera un cineasta integral, eximio guionista, excelente director, irreverente, provocador, original, en pocas palabras un creativo del séptimo arte que en este film ratifica su condición de artista sin igual.



 
No se trata de un relato histórico, si bien está ambientado en la Francia ocupada por los Nazis. Este es el mero contexto, bastante trágico por cierto en el que el director nos presenta una historia absurda y algo delirante, llena de ricos personajes, largos e inteligentes diálogos, una dosis fuerte de violencia  y varios hilos argumentales que entrecruzados al final forman un solo acorde.



 
 
 El film nos cuenta varias historias: Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) presencia la ejecución de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa (Christoph Waltz) en una escena inicial impactante. Shosanna consigue escapar y huye a París, donde se forja una nueva identidad como dueña y directora de un cine. En otro lugar de Europa, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt) organiza un grupo de soldados judíos para tomar represalias contra objetivos concretos y asesinar a cualquier nazi que se cruce en su camino. Conocidos por el enemigo como "The Basterds" , los hombres de Raine se unen a la actriz alemana Bridget Von Hammersmark (Diane Kruger), una agente secreto que trabaja para los aliados, con el fin de llevar a cabo una misión que hará caer a los líderes del Tercer Reich. El destino quiere que todos se encuentren bajo la marquesina de un cine donde Shosanna espera para vengarse, al igual que los bastardos.



  
 
La cinta está construida de una manera ingeniosa, entretenida y de excelente ejecución, mezclando el género bélico con el western, o mejor dicho el  "spaghetti western" de los años  sesenta. Así mismo,  pone sobre el tapete un punto interesante como el uso del cine como propaganda por el nazismo con personajes como Goebbels a la cabeza.
  

 
Se roba la película  el magnífico Christoph Waltz como el coronel nazi Hans Landa, de hecho premiado en Cannes por este rol y que seguramente será nominado para los Oscars como Mejor Actor de Reparto. Carismático, irónico, frio, inteligente, este cruel coronel desde el primer fotograma nos atrapa en su oscuro encanto. Sin duda Waltz  es el personaje más poderoso de la cinta. También resulta interesante la actuación de Brad Pitt como el jefe de los bastardos.





Tarantino reinventa la historia, en un tema álgido para la humanidad y que finalmente es tratado con una dosis de originalidad y desenfado que se agradece.  El film es visualmente maravilloso, con un guión sólido e inventivo, excelentes interpretaciones del plantel de actores, con giros que sorprenden y que nos mantienen pegados a la butaca.
Se trata, sin duda, de una  película , que tiene el sello de irreverencia de su genial director, que logra a cabalidad que nos hagamos cómplices de sus historias delirantes e incisivas.

 
FICHA TECNICA:
Dirección y guión: Quentin Tarantino.
Países: USA y Alemania.
Año: 2009.
Duración: 153 min.
Género: Acción, bélico.
Interpretación: Brad Pitt (teniente Aldo Raine), Diane Kruger (Bridget Von Hammersmark), Mélanie Laurent (Shosanna Dreyfus), Christoph Waltz (coronel Landa), Michael Fassbender (Archie), Daniel Brühl (Frederick Zoller), Eli Roth (Donny), B.J. Novak (Smithson), Til Schweiger (Hugo Stiglitz), Gedeon Burkhard (Wilhelm Wicki), Julie Dreyfus (Francesca Mondino).
Producción: Lawrence Bender.
Fotografía: Bob Richardson.
Montaje: Sally Menke.
Diseño de producción: David Wasco.
Vestuario: Anna B. Sheppar


TRAILER